Alumnos, grupos, cobros, asistencia, congresos y coreografías. Todo en un sitio, hecho por gente que ha estado en la pista y en el mostrador.
Precio de lanzamiento: 50 % de descuento ya aplicado al entrar desde aquí.
Un pago. Sin cuotas, sin suscripción y sin cuenta.
Una clase de bachata con nueve seguidoras y tres guías es una clase rota, y normalmente te enteras cuando ya están en la sala.
Academy cuenta los leaders y los followers de cada grupo, coloca a quien baila los dos papeles donde hace falta, y te avisa cuando la clase se descompensa. Y te saca la lista de a quién puedes llamar: gente de tu academia con el rol que falta, que no está en esa clase, con un botón para invitarles por WhatsApp.
Diecinueve pantallas, pero solo cinco donde vas a estar el 90 % del tiempo.
Vienen todos marcados y quitas a los que faltan — al revés de lo normal, y mucho más rápido. De ahí salen tres cosas: el balance real, las clases dadas de cada profesor y quién se está yendo.
Un alumno que falta tres clases seguidas se está marchando, y nadie se entera hasta que ya se ha ido. Academy te avisa con el mensaje escrito para preguntarle qué tal.
La cuota del mes, el congreso y los zapatos en una sola cuenta por alumno. Un botón lo cobra todo de una vez. Si lo marcas en el congreso, desaparece de lo que debe: nunca descuadra.
Cada clase con sus franjas y su sala. Te avisa si dos clases se pisan, si un profesor está en dos sitios a la vez o si apuntas a alguien a dos grupos solapados.
Por clase, fijo mensual o no cobra. Y las clases dadas salen de las listas que has pasado, no del horario previsto: si un día no hubo clase, no se paga.
Lo que entra y lo que sale cada mes, el listado de alumnos, los cobros y quién debe. Todo imprimible. Orientativo, para saber por dónde va el dinero.
Marca un evento como especial y se le abre su propia pantalla: viaje con plazas, habitaciones, comidas, talleres, sociales, premios y la lista de tareas.
Cada habitación es de chicas, de chicos o mixta. Si al repartir metes a alguien donde no toca, te lo dice con nombre y apellido. Y avisa de quién se ha quedado sin cama.
Cada taller con su profesor, su nivel, la música ya elegida con sus BPM y los pasos con los minutos que les dedicas. El profe llega con todo preparado.
Zapatos, ropa, entradas y los gastos de la academia. Con lo que te cuesta y lo que lo cobras, para saber el margen, cuánto te deben y cuánto debes al proveedor.
A toda la academia, a un grupo o solo a los que deben. Con plantillas para lo de siempre: clase anulada, cambio de hora, recordar la cuota.
Montajes con su estado y quién baila, ofertas y bonos con sus fechas, repertorio musical por BPM, salas con su cuadrante y catálogo de estilos, niveles y tarifas.
En el móvil, la tablet o el ordenador. Su icono queda en la pantalla de inicio y se abre a pantalla completa, sin barra de navegador.
Sin datos, sin wifi y sin cobertura. Solo hace falta internet una vez, para activar la licencia.
Se guardan en tu propio aparato y no se envían a ningún servidor. Ni a nosotros. Nadie más tiene los datos de tus alumnos.
Un pago. Sin cuotas mensuales, sin suscripción y sin crear ninguna cuenta.
Para la academia que se lleva desde un aparato: el ordenador del mostrador o la tablet de recepción.
50 % de lanzamiento ya aplicado
Para la academia donde el mostrador y las profesoras necesitan ver lo mismo al mismo tiempo.
50 % de lanzamiento ya aplicado
Se monta hablando: necesita un ordenador que se quede encendido durante las clases y unos minutos de configuración que hacemos nosotros en remoto.
Y si el dinero es el problema, habla conmigo.
Hay academias pequeñas que echan más horas que dinero. Escríbeme a
info@pre-logos.com y lo arreglamos.
Academy no la ha hecho una empresa de software que un día decidió que las academias de baile eran un mercado.
La ha hecho gente de la pista. Veinte años pinchando para bailarines, un hijo que ha sido profesor de salsa, bachata y kizomba, años de sociales, de congresos y de academias por dentro.
Lo que hay aquí —el balance de leaders y followers, las habitaciones de chicas y chicos, pagar al profesor por la clase que dio y no por la que tocaba— no sale de un cuaderno de requisitos. Sale de haberlo sufrido.
No. Se paga una vez y es tuya. Sin suscripción y sin crear cuenta en ningún sitio.
En tu aparato, y solo ahí. No se envían a ningún servidor, ni siquiera al nuestro. Por eso también es tuya la responsabilidad de hacer copias de seguridad: hay un botón para ello y el manual insiste en que la uses cada semana.
Con la versión Academy, no: la licencia se activa en un aparato y cada aparato lleva sus propios datos. Si necesitas varios a la vez, eso es Academy Estudio.
Guardas una copia en el viejo, nos escribes para liberar la licencia, la activas en el nuevo y restauras la copia. No se pierde nada.
No, y lo decimos claro también dentro de la app. Son orientativos, para ver por dónde entra y sale el dinero. La contabilidad es cosa de tu gestoría.
Sí, y es donde más se nota. Lo que hoy está en una libreta y en la cabeza de una persona pasa a estar ordenado, y si esa persona falta un día la academia sigue funcionando.
Se paga una vez, se instala en cinco minutos y funciona para siempre — también sin conexión.
Precio de lanzamiento: 50 % de descuento ya aplicado al entrar desde aquí.
Después de la compra recibes por correo tu clave de licencia, el manual y la guía rápida.
La activación se hace una sola vez y necesita internet solo ese momento.