No un regalo más. Una pieza única, compuesta solo para vosotros a partir de vuestra historia — que sonará ese día, y todos los que vengan después.
La pista se vacía. Suenan los primeros acordes… y os miráis, porque la letra cuenta cómo os conocisteis. Nadie más en la sala tiene esa canción. Ni la tendrá.
Cincuenta años de vida juntos, resumidos en tres minutos. Tu madre agarra la mano de tu padre. No dicen nada. No hace falta.
Se apagan las velas y empieza a sonar. Al principio se ríe… hasta que reconoce su nombre, esa manía suya, aquel verano. Y ya no se ríe: brilla.
Para quien lo dio todo y nunca pidió nada. Una canción que dice, con música, lo que llevamos años sin encontrar cómo decir.
Una llamada o un café. Tú me hablas de esa persona, de ese momento, de los detalles pequeños — que son siempre los que hacen llorar. Yo escucho y tomo notas.
Compongo una pieza original a medida: estilo, tono y emoción según la ocasión y según vosotros. La escuchas antes que nadie y la afinamos juntos hasta que sea exactamente vuestra.
Recibes tu canción grabada y lista para sonar donde tú decidas: en el baile, en el brindis, en la sobremesa. Tuya para siempre, para volver a ella tantas veces como quieras.
"He pasado la vida detrás de una cabina, viendo lo que una canción es capaz de hacer con las personas. Ahora compongo las que hacen llorar de alegría. Es, de largo, lo más bonito que he hecho con la música."
Cuéntame qué momento quieres convertir en canción. Te respondo personalmente, sin compromiso, y te digo cómo lo haríamos y qué necesito de ti.
Cada canción es única y lleva su tiempo — acepto un número limitado de encargos al mes.
Si tu fecha está cerca, escríbeme cuanto antes.