Más de 20 años detrás de la cabina llenando pistas de baile. Bodas, aniversarios y celebraciones donde nadie mira el reloj — porque nadie se quiere ir.
La entrada, el sí, la salida. Música medida al segundo, para que cada instante suene exactamente como lo imaginasteis.
El ambiente justo: presente pero sin invadir. La música que hace que la conversación fluya y la copa sepa mejor.
Vuestro momento. Y si queréis, con una canción compuesta solo para vosotros — que para eso también soy compositor.
Mi especialidad: leer la pista. De la abuela al sobrino, todos bailando. SBK, 70·80·90, bailes de salón y lo que pida la noche.
Música para el día, la herramienta para organizarlo y un recuerdo que sonará toda la vida.
Todo de la misma casa. Todo con alma.
Una reunión (o videollamada) donde me contáis cómo es vuestra gente y qué boda queréis. La música de una boda se elige escuchando primero a la pareja.
Preparamos juntos lo importante: entrada, primer baile, momentos clave, imprescindibles y prohibidas. El resto lo pone la experiencia — y la pista.
Vosotros a celebrarlo, yo a lo mío: que suene bien, que suene a vosotros, y que la pista no se vacíe hasta que digáis basta.
"He pinchado en festivales, congresos y salas de baile. Pero una boda es otra cosa: es la fiesta más importante de la vida de alguien, y te la confían a ti. Eso no se hace con una playlist. Se hace con oficio, con oído y con cariño."
Cuéntame la fecha y el lugar y te digo disponibilidad y presupuesto, sin compromiso. Cada temporada acepto un número limitado de bodas — cada una merece su preparación.
¿Aún organizando? Echa un vistazo a la app Mi Boda y a las canciones personalizadas.